MI PUNTO DE PARTIDA

Los docentes de los centros públicos de Castilla y León estamos sometidos a un dilema que, si no lo resolvemos adecuadamente de la mano de los adminostradores públicos, continuará siendo una fuente de contradicciones e incongruencias en crecimiento exponencial.

Básicamente:

  • Por un lado, "nuestra empresa", la Consejería de Educación de la JCyL, contrata los servicios de otra empresa (privada) para que, a cambio de una considerable suma, nos suministre un paquete de servicios -página del centro, bitácora y Aula Virtual-

  • Por el otro lado, cada centro público, sin ninguna directiva clara de su "empresa", hace lo que cree que más le conviene: desde utilizar estos servicios, hasta buscar otros y gestionarlos por su cuenta, para lo que debe contratar dominios y servidores de otras empresas (privadas).

  • En el medio está una multitud de centros que opta por no hacer ni una cosa ni la otra al no estar reconocido de ninguna manera el esfuerzo y dedicación que supone el montaje y mantenimiento de estos servicios.

A mi parecer, la decisión más coherente está en asumir la propuesta institucional, si es verdad que los inconvenientes se compensan con las ventajas del respaldo oficial.

Está, además, la problemática relación entre estas plataformas y la llamada Web 2.0. Las plataformas facilitan en muchas ocasiones el mantenimiento y potenciación de paradigmas tradicionales de enseñanza y aprendizaje, pudiendo parecer en ocasiones el refugio seguro frente a los cambios que supone sumergirse de lleno en la Web 2.0

A estas cuestiones me he enfrentado, en una primera aproximación, en este sencillo ppt: